Comparsa de Gigantes de Burlada
Burlatako Erraldoi Konpartsa
Una de las agrupaciones más queridas y con mayor evolución de la comarca. Burlada es el ejemplo perfecto de cómo un pueblo entero se unió para dejar atrás las figuras comerciales y crear una comparsa con auténtica identidad local, rindiendo homenaje a sus vecinos y vecinas más ilustres.
Comparsa Oficial de Gigantes de Burlada
Burlatako Udal Konpartsa
Estrenados en la "Revolución de 1992" y esculpidos por Jesús María Ganuza. Representan la historia, los oficios y el espíritu burladés.




Historia: De los gigantes de catálogo a la identidad local
La comparsa de Burlada es el ejemplo perfecto de evolución identitaria. En 1967, tres amigos (Patxi Esparza, Jokin Astiz y Benito Rípodas) compraron los primeros cabezudos. En 1969, el Ayuntamiento compró gigantes de catálogo (Reyes Católicos, Moros...), figuras que si bien eran queridas, carecían de alma local.
El punto de inflexión llegó en 1992, con la "Revolución de Burlada": el pueblo decidió jubilar los gigantes de serie y encargar a Jesús María Ganuza cuatro figuras nuevas. Nació el Bernard, Leonor, Francisco y Josefa. Desde entonces, el vals "Campanilla" de Silván Ursúa se convirtió en el himno indiscutible de la comparsa.
En 2014, el artesano Aitor Calleja realizó una restauración histórica, devolviendo el brillo a las figuras. Hoy, la comparsa es un ejemplo de dinamismo, siendo una de las más activas de la Cuenca de Pamplona.
Cabezudos y Zaldikos
Burlatako Buruhandi eta Zaldikoak
Una mezcla de historia, oficios locales y tradición salvada del olvido.







Historia: De los cabezudos de catálogo a los oficios locales
Al igual que ocurrió con los gigantes, los cabezudos nacieron de la compra por catálogo. Desde la adquisición privada de los tres amigos en 1967 (El Vasco, el Mono y la Abuela) hasta la gran remesa de 1982, Burlada acumuló un amplio elenco de figuras de serie (Napoleón, Popeye, el Mexicano, el Gendarme...) que, aunque queridas por los vecinos, carecían de la idiosincrasia del pueblo.
Para continuar con la exitosa revolución identitaria de los gigantes, en 2008 la comparsa encargó al maestro Mari Ganuza cinco nuevos cabezudos que homenajearan los oficios tradicionales de finales del XIX y principios del XX. El detalle más entrañable de esta renovación es que el Herrero (Segundo Ardanaz) y la Lavandera (Petra Saldise) representan en la vida real a los padres biológicos de los gigantes populares Francisco y Josefa. De la antigua etapa de catálogo, solo se indultó a "El Loco" y "El Lobo" (comprados en 1975), mientras que "El Payaso" tuvo un trágico final deshaciéndose por una fuga de agua. El resto de figuras supervivientes fueron donadas al colegio público Hilarión Eslava.
En cuanto a los zaldikos, Burlada tiene la particularidad de no contar con kilikis en su comitiva. Sus dos zaldikos son las piezas más antiguas en activo de la comparsa, incorporados en 1971. Su función principal es aportar el "peligro lúdico" persiguiendo y asustando amistosamente a la chiquillería con sus vergas. Hoy en día, existe un interés latente en renovar estas figuras para que su estética se alinee totalmente con la de los cabezudos de oficios locales.
La Cantera Txiki y el Legado Escolar
Konpartsa Txikiak eta Eskola Ondarea
La historia de los proyectos no realizados y el verdadero destino de las figuras antiguas.
Historia: El proyecto Txiki frustrado y el mito de la Ikastola
A diferencia de otras localidades, Burlada no cuenta hoy en día con una comparsa txiki oficial. Entre 2018 y 2019, la agrupación presentó una propuesta a los presupuestos participativos del Ayuntamiento para construir dos gigantes de menor escala (aproximadamente 2,40 metros y unos 20-30 kg) destinados a jóvenes de entre 14 y 17 años. El objetivo era que la cantera aprendiera la técnica del porteo antes de enfrentarse al gran peso de los titulares. Sin embargo, la iniciativa no logró los votos suficientes en ninguna de las dos convocatorias, el proyecto quedó estancado y las figuras nunca se llegaron a construir ni a bautizar. Actualmente, la cantera se sigue forjando porteando los cabezudos y los zaldikos.
Por otro lado, a menudo se menciona una mítica "Comparsa de la Ikastola de 1987" y unas cabezas rescatadas, pero la documentación histórica confirma que esta comparsa nunca existió bajo ese nombre ni en ese año. Lo que sí es real es el vínculo escolar de las figuras antiguas: en 2008, cuando se decidió renovar los cabezudos por los actuales de oficios locales, las viejas figuras de catálogo que aún sobrevivían (Popeye, el Elefante, el Mexicano, el Gendarme y los Gitanos) fueron donadas al colegio público Hilarión Eslava de Burlada para su conservación. La única figura que no corrió esa suerte fue "El Payaso", que se deshizo por completo tras una fuga de agua en el antiguo local.



